jueves, 3 de abril de 2008

Modotti



Al hablar de mujeres a las que admiro, no podía dejar de hablar de una fotógrafa y revolucionaria..Tina Modotti.
Esta bella mujer que se convirtió en musa de numerosos artistas, se me presenta, o la imagino, como un símbolo de libertad y de compromiso político (cuando en su época existía valor en la palabra compromiso). Su obra, aparte del alcance estético, se mezcla con la acción y su nombre está ya inscrito en la historia del arte contemporáneo, como fundadora de la fotografía moderna.
De familia humilde y pobre (nunca olvidó la dureza y condición de sus orígenes), trabajó como obrera en una fábrica téxtil, costurera, actriz..
Una de sus amistades , fue (para mí) uno de los más importantes retratistas, Edward Weston, el más brillante del momento, se hicieron amantes y ella fua su musa, …su modelo.
Época de amistad con otro gran artista, Diego Rivera (la representó desnuda en uno de sus murales) época de militancia activa (partido comunista)
La comenzé a descubrir en sus retratos de campesinos y de huelgas contra los latifundios, visiones gráficas de pitas y muros de adobe, instantáneas poderosas de una madre llevando a su hijo desnudo, el símbolismo en sus imágenes de una hoz, una cartuchera y una guitarra, o bien de las manos de un obrero agarrando fuertemente el mango de una pala..
Me llamaron la atención la afirmación de imágenes gráficas fuertes, de un dinamismo revolucionarios.
Donde alcanza, para mí, su expresión más perfecta es quizá en una serie de visiones en primer plano de las manos de un titiritero, utiliza un raro sentido del espacio, la imagen de las sombras proyectadas. Realizaba según la técnica que le había enseñado su amante y profesor copias al platino, perfectas, sensuales, a la vez cálidas por su tonalidad y poderosas por su composición y que hoy son buscadas por coleccionistas y museos.
Hoy os pido, que os fijeís en la obra de esta mujer, de belleza a la que todos eran sensibles, mujer libre, que reivindicó y practicó sin temor su libertad sexual, musa para pintores y fotógrafos que conoció, artista de decisiones radicales que fue compañera de uno de los grandes fotógrafos del siglo y amiga de los mayores creadores de su tiempo que compartían sus ideas.
Ella valoraba y amaba a la gente de la calle, la dignidad que existía en su pobreza.
En sus fotografías mostraba la pobreza..la verdad.

Fotografía de Weston: “Tina recitando”

Juan Muñoz




Como a veces ocurre en este país, fue uno de los artistas internacionales mejor considerados, pero en España era casi un desconocido.

Lo descubrí un poco antes de que anunciaran su muerte, cuando le dieron el Premio Nacional de Artes Plásticas en el 2000; luego de forma súbita me sorprendió su muerte, cuando apenas lo había descubierto. No se muy bien como describir el impacto que me produjo conocer su obra, conocer su mundo..fuego y silencio,ardor y sutil poesía.

Supongo que me empezó a interesar, al conocer que su vida y obra, no iban separadas; que su obra lleva consigo su personalidad. Por lo visto, era agitador, polémico y deslenguado.
Sus esculturas emanan una profunda reflexión sobre la condición humana, la soledad..

Cuando era niño, al volver a casa, encontraba a veces que mi madre había cambiado los muebles de lugar en las habitaciones. De modo que abrías la puerta de tu dormitorio y encontrabas que tu cuarto ya no era el tuyo sino el de tu hermano, y que una habitación más allá del salón era ahora tu dormitorio, con todas tus cosas dentro y con tus carteles colgados en las paredes. Te acostumbras a ello con el tiempo hasta que un día las habitaciones volvían a cambiar. Yo crecí con esta experiencia de la dislocación. Te sientes incómodo, aunque dentro de una extrema normalidad

Poseía una curiosidad sin límites, todo lo interesaba, era un gran observador.

Juan Muñóz se expresaba para remover ideas y demostrar que hay otras maneras de pensar. Sobre todo para defender a gente que él respetaba y que aquí no era suficientemente valorada.

Cuando se disponía a cenar el 28 de agosto en su casa de verano en Santa Eulalia (Ibiza), Juan Muñoz falleció súbitamente. Tenía 48 años, estaba casado con la escultora Cristina Iglesias y atravesaba uno de sus mejores momentos. En España, el último Premio Nacional de Artes Plásticas celebraba su obra y, en el extranjero, sus figuras llenaban la Tate Modern de Londresrn de Londres. Se inauguró en Washington una retrospectiva en Estados Unidos con casi 60 obras realizadas entre los años 80 y su fallecimiento.

Hemos perdido no sólo un artista importantísimo, sino a una de las voces críticas más libres,capaz de decir sin temor lo que pensaba.

Me gustan los momentos en los que nada ocurre, cuando, por ejemplo, un hombre pregunta: ¿Tienes fuego?
(Juam Muñoz: “El rostro de Pirandello”)

Los momentos en que somos más vulnerables



Me gustan mucho esos momentos en los que somos más vulnerables,esos momentos en los que uno no se protege..porque en esos momentos tenemos otro tipo de relación con los seres humanos, con la naturaleza, con los animales… con todo!
¿Cómo se puede mostrar algo asi?
Lo más sencillamente posible.
Si quiero decir a alguien “mira”, basta con mirar, sobran los grandes gestos, los alardes, no hay que llamar la atención,

sólo mirar

Intercambiar miradas con otros seres humanos.

La emoción es una reacción humana.. una reacción de niño, respecto a todo lo que nos rodea, el hecho de seguir siendo niño es muy importante, quizás lo más importante.

Fotografía Elliott Erwitt; Ciudad de Nueva York (1953) Esta imagen es parte de una serie que Erwitt tomó de su mujer e hijo, empezando cuando ella estaba embarazada y hasta los primeros meses de vida del bebé, que es cuando se tomó esta fotografía. La inclusión del gato es un bonito toque.

Respeto por la libertad ajena




No me encuentro bien en los zoológicos, no me siento a gusto; siento que los animales están encerrados, aislados..ante esa manía extendida de domesticar todo lo natural, lo salvaje, lo que ya posee una identidad, una personalidad…una historia.

La verdad es que siento cierta desesperanza y una ráfaga de verguenza.

¿Nosotros, como seres que sentimos, tenemos el derecho de confinar entre rejas a otros seres que sienten, privándoles de su libertad?

¿La intención de los zoológicos es realmente la de conservar especies o la de contentar nuestro innato voyeurismo?

Los zoológicos son claramente lugares heredados de la tradición científica del siglo XIX que hoy en día están totalmente obsoletos.

La sociedad tiene una terrible necesidad de confinar, es creo yo, una de las enfermedades del hombre moderno.

Siento repeto hacia todos esos seres que poseen, aun encerrados, una belleza y una noble inconmensurables.